[{"content":"Historia originalmente publicada el 22 de agosto del 2021.\nNo sabía si era lo suficientemente tarde como para pedir un taxi o lo suficientemente temprano para optar por el Metropolitano que viaja por una vía de uso exclusivo. La noche anterior me la había pasado viendo vídeos por Internet acerca de cómo lograr despertarme temprano y con energía, el problema estaba en que una recomendación era dormir al menos siete horas. Era la una de la mañana y yo debía despertarme apenas empezara a amanecer.\n—¿No debes estar temprano mañana en la clínica? —preguntó mi hermano al verme tumbado en el sillón cómodamente como si mi preocupación por perder la cita médica fuese nula.\n—Creo que puedo despertarme temprano. Mi motivo real para hacerlo, es justamente no perder la cita. —repliqué haciendo énfasis en la última oración, aludiendo una recomendación que obtuve del vídeo que veía en YouTube.\n—Toda la última semana te has estado despertando y levantando super tarde. Ojalá no sea así esta vez.\nMi hermano tenía razón. Había sido una semana pesada y normalmente mis días concluían conmigo durmiendo en el sillón y despertándome a media noche con destino a mi cuarto para descansar finalmente del largo y grávido día.\nLa alarma sonó 5:30 de la mañana. Para mi suerte, al despertar de golpe por el terrible sonido que le había puesto a la alerta, vi un vaso con agua en mi velador el cual no dudé en terminarlo para así comprobar si daba resultado uno de los consejos que había recibido de un videoblog horas antes.\nMe duché y puse ropa cómoda. Preparé un v60, un par de huevos revueltos y un buen pan con mermelada. Desayuné rápido, me lavé y en cuanto terminé toda la ceremonia matutina, miré el reloj y me invadió la duda de qué opción sería la mejor: tomar un taxi o ir en transporte público.\nSalí rumbo a la estación más cercana del Metropolitano la cual estaba a menos de 10 minutos caminando. De pronto llegué a la estación caí en cuenta que no llevaba el protector facial que ahora es mandatorio utilizar. “Esto me pasa por salir apurado, qué tonto”, mascullé.\nRegresé a mi casa con prisa. Cogí el protector que, por fortuna, estaba a penas a un metro de la puerta, y partí hacia la estación.\nEn medio del camino, mi celular empezó a sonar. Era la llamada de un número que no estaba en mi lista de contactos.\n—Aló, ¿buenos días?\n—Hola, buenos días, ¿Señor Jose? Soy Eduardo, de Taxis Por Doquier. Usted pidió una carrera para hoy a las seis y media de la mañana. Estoy afuera de su domicilio.\n“Demonios. Demonios.” barboteé en mi cabeza. Había olvidado que pedí un taxi por teléfono la noche anterior.\n—Sí, claro. ¿Usted cree que me pueda esperar unos cinco minutos? Mi mascota acaba de ensuciar el tapiz de la sala y no puedo dejarlo así. —contesté cuestionándome al mismo tiempo si justificaría con tanto detalle la tardanza en caso que de verdad mi gato me haya dejado un regalo fecal esa mañana.\nApuré el paso de retorno a mi casa. En el trayecto crucé una pista imprudentemente, saludé a una vecina que había salido a comprar su desayuno (lo supuse porque llevaba una bolsa de pan consigo) y finalmente doblé la última esquina para entrar a mi calle.\nVi el auto y al taxista con la cabeza gacha, parecía que revisaba su celular.\nSe supone que estaba en mi sala limpiando la mierda de mi gato y el taxista me verá llegar de un punto totalmente distinto a la puerta de mi casa, pensé calamitosamente mientras me acercaba.\nBuenos días, señor, disculpe la demora. Sí, no se preocupe ¿Todo bien? Sí, todo bien. Solo un pequeño percance.\nEl taxista arrancó con algo de paciencia. Eso, por supuesto, me inquietaba pues no quería perder mi cita médica y tampoco tener que reagendarla para la próxima semana en el mismo horario.\nSonaba una canción de The Killers. Pensé que a pesar de todo el ajetreo anterior, Mr. Brightside era un indicador de que el día iba a ser bueno, que los aspectos negativos o imprevistos que la vida nos pone por delante, son experiencias adrede destinadas a tratar de aplastarnos y convertirnos en mejores seres. Sí, así de filósofo me volví por un segundo mientras veía a través de la ventana del auto cómo la neblina iba desapareciendo y un sol resplandeciente salía a acompañar de fondo al coro de la clásica canción de la banda de Las Vegas.\nParamos en un semáforo y el taxista preguntó con cuánto efectivo iba a pagar, si con el monto exacto o con un billete de mayor valor a los 15 soles que salía el viaje. Golpeé con el puño derecho contra mi muslo y enseguida escondí mi cara entre mis manos lentamente no pudiendo creer porqué había estado tan despistado esa mañana y la noche anterior.\n—Discúlpeme. No traigo efectivo ¿Usted cree que me pueda esperar en la puerta de la clínica mientras yo retiro dinero del cajero que está en la recepción? —consulté avergonzado y molesto en tanto que buscaba mi tarjeta en la billetera.\n—Sí, no hay problema.\nLlegamos y brinqué de mi asiento guardando mi billetera en el bolsillo posterior del pantalón mientras le agradecía al conductor por su amabilidad y que me esperara unos minutos.\nCrucé la mampara con aires de victoria y la frente en alto. Orgulloso por no haber dejado que la incertidumbre y los imprevistos me detengan de tener una mañana productiva cuando en seguida una potente voz me detuvo.\n—Señor, debo medirle le temperatura primero.\n—Oh, disculpe. Está bien.\n—¿Tiene doble mascarilla?\nMis ojos se abrieron automáticamente, como si hubiese visto algo realmente sorprendente, un descubrimiento que me haga merecedor de un Premio Nobel. Balbuceé un poco intentando dar una respuesta positiva, cuando en realidad solo llevaba una mascarilla puesta.\n—Entonces no puede entrar.\n—Pero es solo para un examen rápido. Aquí en el sótano. —rogué de una manera amable e ingenua.\n—¿Tiene su solicitud de examen de laboratorio?\nEsa mañana había olvidado: tener efectivo, llevar puesta dos mascarillas y la solicitud que el médico me redacto para poder hacerme el examen de glucosa, que por cierto, era en ayunas.\n","permalink":"https://flavioquispe.com/es/posts/spanish/desayuno-innecesario/","summary":"El apuro y una cita.","title":"Un desayuno innecesario"},{"content":"Conocí una arquitecta. Ella diseña casas, departamentos, edificios, oficinas y locales comerciales. Es muy hábil en su profesión. La arquitecta ha podido poner de pie proyectos que estaban dañados, diseños mal hechos y casas que estaban por ser demolidas. Tiene una vocación sensible a las apariencias estéticas, medidas exactas, no critica tu casa, te ayuda a que se vea más bonita, sabe cómo acomodar el fango que dejó algún o alguna otra colega de tal manera que tu lugar parezca haber sido pensado milimétricamente: desde los tamaños, las formas, los colores y las posiciones.\nLa arquitecta también domina el arte del diseño de interiores. Ella es capaz de ver el interior de tu proyecto y así, incluirle vegetación, colores, vida. Una vez visitó mi proyecto, casi husmeando encontró sin querer muchas deficiencias, muchas cosas por mejorar, y poco a poco fue planteando formas de mejorar la estética del interior. Una planta por aquí, mover esto por allá, dejar esto por acá. Mi proyecto quedó bonito, no es perfecto, no es un nido de amor, pero es apacible, duradero, complaciente por ratos, equilibrado en otros, y con clara visión de lo que puede ser mejorado todavía. Ella ha ayudado mucho a que luzca mejor.\nLo mejor es que no solo sabe diseñar arquitecturas e interiores, también es de diseñar historias, de tejerlas finamente como utilizando seda, conoce como cambiar el rumbo sino inventarselos de tal manera que encajan perfecto en una imagen que ella quiere dar a sus clientes. Y es que, tiene que dar una imagen. Una buena imagen. La mejor. Frente al público ella no tiene errores, los errores son de sus obreros, de sus proveedores, de sus practicantes. Los proyectos de los que se encarga son perfectos por fuera, y basta con entrar para advertir que los materiales utilizados no fueron los mejores, los planos son carentes de cotas y medidas, una casa que realmente podría caerse a pedazos. Lo premisible, es que es uno, dueño del proyecto, quien tambien lo advierte y, uno también gozado de su ignorancia en la profesión, es fiel creyente que todo está en su punto.\nElla abarca. No sobresale solo con tus proyectos, ella va por más. Va en camino de sobresalir en todos los proyectos que conozcas, de tus amigos, de tus colegas, de las personas que trabajan contigo, de todo, todos y todas. Sin embargo, no es de su agrado que existas en proyectos de otros lados donde ella tenga el protagonismo. Tú no puedes aparecer ahí. Se da a rigor ciertas excepciones; cerradas, casi minúsculas y perfectamente escogidas por ella. Es celosa con la forma en cómo tú podrías intentar saber más sobre otros diseños que esté realizando, otras obras que esté supervisando y otras cotizaciones que vaya creando.\nNo hay manera en que, luego de terminar de diseñar e implementar tu casa, ella visitará a tus vecinos, a tus amigos y colegas que personalmente encargose de contactar, para así conseguir más protagonismo. La arquitecta es una campeona. Sabe cómo dirigirse y como diseñar no solo arquitecturas, sino universos. Universos enteros hasta sus confines, con todos elementos que pueden existir en él: estrellas, planetas, meteoros, galaxis, púlsares, supernovas y agujeros negros.\nCuándo la arquitecta y yo hemos tenido alguna diferencia, hemos podido sobrellevarla con sabiduría. Ella reconoce cuando a sus planos les faltan cotas, y yo reconozco que no mencioné ciertos detalles estéticos que quería desde el inicio. El problema es que cuando va a ofrecer sus servicios a mis conocidos, menciona que sí ha tenido problemas con clientes en momentos anteriores: como por ejemplo Flavio. Es un indeciso, no sabe lo que quiere, está loco, es un mal cliente, no volvería a trabajar con él. Y luego regresa para preguntar si todo quedó bien, si deseo que me diseñe alguna otra pieza de mi departamento, algún mueble, algun cuarto. Es una profesional de las historias bien contadas, bien diseñadas, de los universos construidos milimétricamente, en donde ella entra y deshace el contexto real desde donde los creó.\nEl contexto real casi no existe. Solo hay los universos que ella diseña, las casas que ella construye, los monumentos que ayuda a esculpir. La arquitecta es muy simpática, cae bien. En la primera reunión ya quieres que diseñe tu casa, tu edificio, tu ciudad y hasta tu país. Así como está diseñando China, está diseñando Estados Unidos. Así como está diseñando el Barça, está diseñando el Real Madrid. Así como está diseñando el negro, está diseñaod el blanco. Y es que es muy versátil. Tiene la capacidad de hacer bien todos los diseños posibles al mismo tiempo, pero no se los critiques, porque a su nivel de profesionalidad ya casi no le caen críticas, sino quiere decir que no aprecias su trabajo, quiere decir que todavía no estás a la altura cognitiva de entender lo que está haciendo, porqué y cómo lo está haciendo.\nLa arquitecta tiene su portafolio. Y rara vez lo comparte a los clientes porque es mejor conversar con ellos y contarle cómo realizó trabajos anteriores. En su carpeta de proyectos solo detalla lo mal que salieron, y lo comulga en caso preguntes no por tener una idea anterior que sirva de inspiración, sino por algun otro cliente previo con el que ella haya trabajado.\nTrabaja de manera independiente, no pertenece a una empresa, es freelancer. La arquitecta está sola. Y te das cuenta que está sola porque los problemas que ocurran durante la ejecución de un proyecto los resuelves solamente con ella, no hay un área de atención al cliente, ni contadores, ni abogados, ni partners a los que puedas acudir. O talvés si existen y nunca te los presenta. Si por deficiencias en ejecución el contrato se cancela, entonces ella puede recurrir a las áreas legales de tu empresa, a las áreas contables, a tus asistentes, a la gente que trabaja contigo y para ti, porque ella conoce todo de ti, pero tú no de ella, porque ella está sola.\nLa arquitecta domina el arte del diseño de casas y de interiores, y también el de crear universos paralelos.\n","permalink":"https://flavioquispe.com/es/posts/spanish/la-arquitecta/","summary":"Diseña, diseña, diseña\u0026hellip;","title":"La arquitecta"},{"content":"Cuando era niño, solía ir casi todas las mañanas y tardes a visitar a mi abuelo Cesar (que vivía a dos puertas de mi casa). A pesar de que con el tiempo, empezó a caminar con dificultad debido a sufrir un atropello después de una maniobra temeraria al intentar cruzar la calle, él disfrutaba mucho las caminatas, eran como darle un respiro hondo a la vida. Los desayunos y los lonches de media tarde eran rituales imperdibles en los que disfrutábamos de largas charlas acompañados de pan con mantequilla y una taza de café con leche la cual mi abuelo gustaba de adicionar una pizca de sal al gusto. Nos sentábamos en su sala, cada uno en un sillón y delante nuestro, alguna silla o mesita alta donde permanezcan nuestro banquete. Él empezaba su día muy temprano. Salía con destino a la panadería a comprar dos soles de Pan Francés (cuándo costaban a lo mucho diez centavos cada uno) y de paso, por qué no, algún otro aperitivo que sirva de adjunto como camote frito o chicharrón. En la tarde, se repetía la proeza: regresar con los alimentos que se convertirían en nuestro humilde banquete de la tarde.\nUn sábado de invierno, hacía mucho frío en la ciudad más húmeda que existe: Lima. Me encontraba en su casa haciendo tareas del colegio, era casi la hora del lonche y mi abuelo acababa de llegar de hacer la compra de materias primas. Mi tío C, que estaba en el comedor al lado de la cocina, observaba atentamente cómo mi abuelo preparaba el brebaje a base de café, leche y sal.\n—Flavio, ¡hoy tomaremos café con moka! —exclamo mi tío C.\n¿Le habrá colocado chocolate al café? Pensé. En esos tiempos, no es que era algo común que mi abuelo preparará chocolate con café, de hecho, esa sería la primera vez.\nProcedí a sentirme en la mesa para disfrutar de la merienda de esa tarde.\nLa taza estaba caliente, miré de frente y me aseguré con un pan francés el cual partí por la mitad para continuar con mi ceremonia de todos los días: untarle un poquito de mantequilla. Entonces di el primer sorbo, suavemente como quien no quiere la cosa, a tal modo de protegerme de alguna quemadura de tercer grado pues mi abuelo siempre servía las cosas hirviendo.\n—¿Qué te parece? —preguntó mi tío C soltando una pequeña risa como si tramara algo.\n—Está rico, pero no le siento el chocolate, parece solo café con leche —contesté un poco confundido.\nMi tío C estalló en risas sutiles. Me confundió más. Mi abuelo estaba en la sala, disfrutando de su lonche mientras veía televisión. De pronto advierto que mi tío C solo estaba comiendo pan, no había dado ni un sorbo a su bebida.\n—Pero, ¿por qué te ríes? —pregunté mientras inquiría con el esfuerzo de contener la risa— ¿No vas a tomar? —adicioné mientras señalaba su taza con la mirada.\n—El abuelo está con un huayco nasal. Parece como cuando los emolienteros hechan el boldo al emoliente.\nEntonces, un lorna yo, comprendí por qué la bebida que estaba tomando había sido bautizada como Café con Moka.\n","permalink":"https://flavioquispe.com/es/posts/spanish/cafe-con-moka/","summary":"Una nueva bebida que descubrí en mi niñez, desafortunadamente.","title":"Café con Moka"},{"content":"El invierno ha sido derrotado y la primavera no era primavera, era verano. El verano es experto en tejer historias, en cautivar con el calor y luz del sol, en mover los tiempos de forma que lo sucedido ayer, en realidad fue antes de ayer, y lo que ocurrió hace un mes simplemente no fue.\nEl invierno piensa que es gélido y crudo, piensa haber nacido bajo la égida de la melancolía, destinado a ungir su retrato en el escenario de la vida. El invierno busca su origen en tiempo anteriores, huye de lo que prefiere quede envuelto con un velo en el eco del pasado. Como una nota desafinada, el invierno no sabe si ha llegado a la cúspide o apenas es el inicio de una gran y pésima obra teatral.\nEl verano piensa que es tan fuerte como el sol de playa, tan honesto consigo mismo como un religioso al confesarse y tan coherente como una partitura musical escrita por Vivaldi. El verano cree que el invierno está tan detrás de sí, que intenta pensar montar una gran puesta en escena donde sea la edad de hielo la que mate a todo ser jurásico, y no una lluvia de meteoritos que caen cada cierto tiempo dispuestos a matar. Porque los meteoritos están ahí para destruir, se asoman cada cierto tiempo a la tierra, como en la playa una marea indeseada que retorna con irregularidad y trae consigo la incomodidad que deja a su paso. Al día de hoy, siguen cayendo.\nEl invierno y el verano se encuentran en un mismo año, a una estación de distancia temporal.\n","permalink":"https://flavioquispe.com/es/posts/spanish/invierno-y-verano/","summary":"El invierno y el verano se encuentran en un mismo año, a una estación de distancia temporal.","title":"Invierno y Verano"},{"content":"Hace unos meses, Mayo quiso que Julio la ayude a recordar la primavera de octubre. Abril, impaciente, despotricaba contra Mayo y Julio, pensando que serían uno en el tiempo. Julio ciertamente conocía la melodía de la cojera de abril, la danza sutil de sus pasos desiguales.\nAbril parece empeñarse a paso ciego de lo que le hace falta con Julio, y Julio reconoce que después de tiempo no escatima en esforzarse lo mínimo para que, en vez de invierno, sea primavera. En contraste, Abril parece despreciar la idea de abstenerse de las mismas actividades que anteriormente señalaba como fuentes de sufrimiento, mientras lanzaba diatribas contra Mayo y Julio.\nEn la presente jornada, Caín ha orquestado un acontecimiento fortuito, caprichoso y sutilmente malévolo, revelando su desafortunado vínculo con Abril. Este desliz ha escapado a la percepción de Julio hasta hoy, momento en que ha tropezado con la prueba de este turbio enlace. Ninguna advertencia, comunicado ni siquiera insinuación previa le ha alcanzado.\nJulio ya no anhela ser Julio; anhela transformarse en Diciembre. Se ha percatado de que la intensidad emocional que solía envolverlo se ha disuelto en el tiempo. Siente que se ha habituado a la idea estoica de no angustiarse por aquello que escapa a su control. Julio ansía concluir el año, anhela que el verano se despliegue a su alrededor.\n","permalink":"https://flavioquispe.com/es/posts/spanish/julio-sera-diciembre/","summary":"Julio, que fue invierno, quiere adelantarse a diciembre, para terminar el año y empezar verano.","title":"Julio será Diciembre"},{"content":"Julio Fernandez no puede dormir. Está traumatizado. Siente que ha traicionado valores que profesa y de los cuales no ha sido ajeno toda su vida, lo peor: siente que se ha fallado así mismo.\nY es que Julio siempre ha sido respetuoso de las normas, de los estándares, se ha guiado siempre por lo que él considera correcto, por cosas que él considera no hacen daño a los demás. Sin embargo, Julio ha faltado a una norma de tránsito: mientras conducía a prisa, decidió adentrarse por una vía en sentido contrario, cometiendo una falta. Nadie advirtió esta maniobra temeraria e igual el sentimiento de culpa invadió a Julio a penas terminó la calle y dobló hacia la derecha. Al fin y al cabo, las personas que andaban por la acera ignoraban la falta, como si fueran cómplices; partícipes de ella.\nNo puede ser, pensó. ¿Será que me convertí en uno más del montón?\nAnaliza. Se da cuenta que es un completo fraude. Él dice ser de derecha, pero es bien de izquierda. Él cree ser de mente abierta, pero es conservador. ¿A quién le estoy mintiendo? ¿Qué quiero demostrar?, se pregunta.\nEscribe una carta para un destinatario anónimo, solo quiere desahogarse. Ha sido un choque fuerte, un golpe que lo ha segado. Taciturno, desliza el lapicero sobre su cuaderno tratando que la culpa se escabulla por la punta y no regrese quedándose así en las hojas de tono amarillo para siempre.\nSe muerde las uñas cada cierta cantidad de palabras, la ansiedad no lo deja escribir con fluidez. Tiene la ligera esperanza que al terminar la misiva, el trauma se irá. No le gusta la sensación, es delirante e incómoda. Prefiere desahogar su pena en el cuaderno y no contárselo a un amigo, está avergonzado.\n“A veces tengo ganas de aislarme. De no estar. Yo soy un asesino. He matado afectos, cuervos, creencias y virtudes. Soy un completo fracaso. No creo en nadie, tampoco en mi, y ahora me siento inhóspito.”, terminó.\n","permalink":"https://flavioquispe.com/es/posts/spanish/trauma/","summary":"Julio Fernandez no puede dormir. Está traumatizado. Siente que ha traicionado valores que profesa y de los cuales no ha sido ajeno toda su vida, lo peor: siente que se ha fallado así mismo.","title":"Trauma"},{"content":"Abril conoció a Julio en octubre. Eran tiempos de primavera pero invierno para Julio. Abril siempre se encontraba en primavera, sin importar si era otoño, invierno, o verano. No conocer el dolor de la misma manera que lo había conocido Julio por diferentes experiencias de la vida le permitía tener una mirada diferente del mundo. Julio, taciturno, meditaba sobre su situación actual y observaba la optimista actitud de Abril.\nJulio conoció a Mayo en octubre de manera casual, por amigos en común. Luego de eventos desafortunados, finalmente hicieron las pases y oficializaron su lazo de afinidad en abril. Pasaron los meses, los años y luego de casi un lustro Julio y Mayo no se conocían porque Enero le prohibió a Mayo tener contacto con Julio.\nEnero conoció a Mayo en julio, cuando la conexión entre Mayo y Julio estaba dañada y Mayo decidió creer en la esperanza que con Enero no sería solo verano, sino primavera, otoño e invierno, por mucho tiempo. Es entonces, en diciembre, cuando el lazo entre Mayo y Julio se rompe para siempre y Julio se queda solo en verano, otoño e invierno no sin antes esculpir en la mente de Mayo que él, en cuanto pueda, la ayudaría a recodar cómo es la primavera cuando sea invierno.\nAbril conoció a Caín en mayo, poco antes de cumplir años. Compartían los mismos gustos, formas de ver la vida y círculos amicales. Sin embargo, Cain demostraba mucho recelo a que Abril tenga más amistades y empiece a descubrir nuevas formas de ver la vida. Un día Abril meditó y decidió que era momento de no continuar con Caín. Meses después, en octubre, Abril conoce a Julio.\nEran meses muy grises, un invierno eterno para Julio. Los últimos seis meses habían sido seis años, seis largos años, con un peso gigante, un peso que Julio quería, sin alguna razón particular, cargar con sosiego, ansiedad y tristeza. Mayo ya no existía entonces. O quizá, raramente cuando quería recordar cómo era la primavera, porque con Enero ya no era verano, era invierno, un infierno frío.\nLuego de meses sino años de amistad, empieza a nacer la conexión entre Abril y Julio. Sin embargo, Abril mantuvo comunicación con Caín sin que Julio estuviese enterado. Casi dos años después, Julio advierte de esta latente comunicación que mantenían Caín y Abril gracias a un detalle que se le escapa a ella: fotografías que aparecieron publicadas en internet.\nEn un capítulo inesperado de su historia, Abril, tras dar por concluido su lazo con Julio, decide reencontrarse con Caín. Pasadas semanas, restablece la comunicación con Julio, quien, imperturbable como una roca, despliega tácticas pasivas para evitar compadecerse de Abril. Descalza, ella patea la piedra y, tras el lamento por su dureza, Julio permanece impertérrito.\nEn un giro posterior, semanas más tarde, Abril opta por poner fin al contacto con Caín, otorgándole el beneficio de ciertas limitaciones en las que ella no tendría injerencia alguna. Al mismo tiempo, renueva sus compromisos con Julio, quien intenta relegar al olvido aquel pasaje incómodo y doloroso, evocador de tiempos pasados con Mayo.\nMeses después, Mayo regresó para excretar el invierno acumulado y Julio recordó lo que esculpió en su mente. No obstante, tal recordación no fue del agrado de Abril, quien susurraba en sus días floridos la sospecha de que Julio aún sostenía vínculos con Mayo, a imagen y semejanza de lo que ella misma mantuvo con Caín durante un extenso periodo.\nAbril, al parecer, no soporta la situación, y ha sido capaz de calumniar a Julio hasta con sus amistades más cercanas. Él, por su lado, va a preferir su tranquilidad. Entonces, ¿qué sigue?\n","permalink":"https://flavioquispe.com/es/posts/spanish/abril-y-julio/","summary":"Abril es primavera, Julio, en cambio, invierno.","title":"Abril y Julio"},{"content":"Al llegar, sentí mi casa lejana y vacía. Como si de una casa extraña se tratase, como si hubiese perdido la memoria. Miré mi refrigerador con deseo pensando en que al abrir la puerta encontrara algo que me consolara.\nEran cinco de la tarde del jueves, acababa de hacer un trámite en la Municipalidad luego de haber estado ocupando mi tiempo en tareas de un lado a otro. Este trámite muy importante, es el que definiría la existencia de un proyecto de inversión que había planificado por meses.\nEl trámite para obtener la Licencia Municipal que había solicitado para mi cafetería de especialidad había sido aprobada. Previamente, yo había acudido a la Municipalidad al menos unas cinco veces a fin de poder conseguir información sobre los requerimientos y procesos necesarios para poder empezar a operar.\nUno de los tantos datos que se me fue informado, es que podía solicitar la Licencia adicionando el uso del retiro municipal, que no es sino el pequeño jardín del que dispone el local comercial. Si bien no tenía pensado colocarle mesas y sillas al corto plazo, quería asegurar el permiso de utilizarlo en unas cuantas semanas, cuando tenga la liquidez para comprar el mobiliario.\nLuego de realizado el pago por el trámite y regresar al cubículo de atención de Mario, el encargado del proceso del lado de la Municipalidad, entregué el comprobante a la espera de la confirmación del acto.\nMario escribió por unos segundos en su computadora, se levantó con apuro dirigiéndose a otra zona del módulo de atención. Estuvo ahí otro momento corto, y regresó.\n—Listo. El trámite ya se aprobó. Mañana irán inspectores a revisar la implementación del retiro —dijo Mario con énfasis.\nNo puede ser, no tengo nada para el retiro, pensé.\n—¿Mañana? ¿Cómo que inspeccionar la implementación del retiro?\n—Sí, mañana pasarán por su local y verificarán las mesas y sillas en el retiro municipal.\n—Pero no tengo ni sillas ni mesas para el retiro —afirmé mientras pasaba mi mano sobre mi frente recorriendo mi cabeza.\n—No vaya a ser que le nieguen la licencia\u0026hellip;\nClaramente, no tenía nada implementado. Pensé: uno no puede ser tan desdichado, ¿de verdad tengo tanta mala suerte para que me entere de esta inspección luego de pagar por el trámite de la licencia?\nDesde afuera, el local lucía frío, carente de vida, pues las máquinas, menajes y clientes no existían hasta el momento. En mi afán de querer evitar alguna sospecha que podría terminar en una inspección con resultados negativos, fui a comprar papelotes y cinta a una tienda de productos para oficina.\nTapé las grandes mamparas de la entrada con los papelotes blancos, no quería que los inspectores, que una fama simpática no tienen, hicieran alguna pregunta.\nMe quedé ejecutando esta actividad hasta las ocho de la noche. Había casi dejado del lado el compromiso que tenía a las cuatro de la tarde: el cumpleaños de mi amigo Kevin.\nAseguré la puerta del local y tomé rumbo hacia la casa de Kevin. La pequeña y familiar reunión tenía lugar en la avenida Las Palmeras, en La Molina.\nEstuve ahí y luego de unas cuantas horas con cerveza, torta, pollo y anécdotas, un bostezo me sugirió mirar mi reloj: eran casi las doce de la media noche. Escribí a mi hermano para contarle la peripecia de la Municipalidad y que necesitaba tener sillas en el local para el día siguiente, la mejor idea que se me ocurrió fue llevar al local las sillas del comedor de la casa dónde viví hasta los 25 años.\nTomé el taxi y llegué después de la media noche. Estaba un poco cansado.\n—Mejor será que vayas mañana temprano, a esta hora te pueden hacer problemas: estar metiendo y sacando cosas de un local en plena madrugada… no sé, no creo que sea buena idea —advirtió mi padre luego de que le explicara mi idea.\nAccedí. De todos modos, ya no tenía tantas energías, era casi una y media de la mañana y necesitaba dormir. Menudo lío en el que me había metido.\nA la mañana siguiente, mi alarma me despertó con agresividad. Me levanté y del apuro, salimos hacia el local que estaba a unos 20 minutos en auto, llevamos las sillas en los asientos traseros. Por la premura, no me bañé y la sensación de tener el cabello sucio y quizá, empezar a oler a pacuso me empezó a desesperar.\nEstuve todo el día en el local, sentado, casi librándome de las tentaciones de salir a caminar para tomar aire o de ir por un café, quería asegurarme de estar en caso lleguen los inspectores. Luego de las tres de la tarde, mi estómago no aguantaba más y con ruidos calamitosos, me obligó a ir por comida.\nMe ausenté apenas una hora, regresé a la cafetería y me senté a esperar desde el mezzanine a ver si pasaban los personajes vestidos con chaleco. Nunca los vi pasar. Siendo las seis de la tarde, y derrotado, partí hacia mi casa cargando la frustración de haber hecho un gran esfuerzo por nada. Qué ratas estos patas, pensé. No puede ser que me digan una cosa, y yo todo mentecato pase por poco dos días fuera de mi casa haciendo los preparativos para su llegada e hilarante inspección, gruñí.\nAbrí la puerta de mi departamento ubicado en un noble barrio bohemio, y al mismo tiempo moderno, de Lima, y sentí mi casa lejana y vacía, al parecer los dos días habían sido en realidad 2 años. Una cerveza helada me susurraba detrás de la puerta del refrigerador. Como decía Wilde: “la mejor forma de evitar caer en la tentación es ceder a ella”, abrí la puerta y tomé la botella como si de un trofeo se tratase, con orgullo, con esmero, como si acabase de haber ganado la Copa Mundial de los majaderos.\nAl día siguiente, llegué a la cafetería a las 9 de la mañana. Abrí la puerta y dos papeles me esperaban en el suelo, angurrientos por que leyera el contenido.\n“La presente es para informarle que la Licencia de Funcionamiento ha sido otorgada, con excepción del retiro municipal”.\nReí y suspiré:\n—Bueno, ahora tengo que regresar las sillas a su lugar original.\n","permalink":"https://flavioquispe.com/es/posts/spanish/mi-casa-era-vacia/","summary":"Pequeña historia de dos días.","title":"Mi casa era vacía"},{"content":"A mi edad, considero que he pasado por situaciones muy particulares. Algunas por elección propia, otras en contra de mi voluntad. En ocasiones, llegas a sentir que luego de avanzar tres pasos, retrocedes dos porque es voluntad del destino.\nSon cincuenta y cuatro años que llevo viviendo en esta ciudad y no mucha gente conoce esta historia. A su corta edad, tu madre ya sabía de esta pequeña afición que yo compartía con tu tía Nora. Yo, en ese entonces, era una joven emocionada por la vida, curiosa por la historia de la familia, con amistades que no eran normales.\nNora y yo solíamos jugar los miércoles por la noche, alrededor de las once cuando papá ya dormía. Era un juego de mesa bastante conocido, hoy mal visto, en el que a través de un tablero que tenía letras y números, podíamos mantener conversación con personas que ya no se encontraban aquí, con nosotros.\n—¿Ese juego no es La Ou…? —murmuró Fernando a la abuela Luzmila. Estaba sorprendido, no esperaba escuchar ese relato.\n—Sí, pero no te dejes intimidar por el nombre —. Luzmila hizo un gesto con la mano indicando comodidad y seguridad. Entonces prosiguió:\nUna noche, conocimos a una mujer. Ella era amable, de palabras cortas, a pesar de no poder verla, se sentía su tristeza, como si hubo algo que ella deseara concretar.\nSe llamaba Rosa. O se llama… en realidad no sé qué palabra usar, dijo Luzmila entre risas. Puede parecer extraño, pero recibíamos consejos de ella. Se volvió casi como una amiga.\nDentro de las pocas conversaciones que tuvimos, la penúltima fue la más particular. Rosa nos contó dónde estaba enterrada.\nUn “¿Qué?” largo y exclamativo salió de la boca de Fernando. La abuela Luzmila no se interrumpió.\nCuartel Santa Camarena, nicho 233, Cementerio El Ángel. Lo recuerdo muy bien. Era un cementerio que se había construido apenas quince o veinte años antes. Tu tía Nora y yo no sabíamos si realmente cada sesión había sido un juego entre nosotras mismas. Imagínate, llegar al punto en que tienes un dato que puedes comprobar por ti misma te deja helada, hijo.\nLas dos hermanas tenían inquietud por ir a la dirección donde descansaba el cadáver de Rosa. Rosa estaba en El Ángel. Acordaron ir el domingo por la mañana, al fin y al cabo, no estaba tan lejos, Luzmila y Rosa vivían en una vieja calle de los Barrios Altos de Lima.\nLlegó el día. Se levantaron muy temprano, se cambiaron y desayunaron. Luego de unos minutos de reposo, emprendieron la caminata a El Ángel. Llegaron al lugar, cruzaron la gran reja color negro que parecía haberse entrometido en el camino de una pared alta, gris y adornada de unas figuras humanoides bronce oscuro que mantenían la mirada fija hacia la entrada para verificar a quien se atreviera cruzarla.\nFernando abría los ojos de asombro.\n—Cuartel San Bartolo, San Artidoro, Eleazar, Esperanza… ¡aquí es! —exclamó Nora mientras señalaba aquel alto pabellón de concreto claro, donde reposaban cientos de almas ubicadas ordenadamente en filas una encima de otra. Señaló la inscripción incrustada en la parte superior—. Este es el cuartel Santa Camarena.\n—Empieza en el 190, el de Rosa debe estar al fondo —dijo Luzmila al mismo tiempo que empezó a caminar de prisa.\n—¿No tenías miedo? —confundido, Ferndando se dirige a la abuela Luzmila.\n—Un poco, hijito, pero ya sabes, más miedo hay que tenerle a los vivos que a los muertos.\nCaminaron por unos minutos mientras sus ojos buscaban el número 233, en los nichos de arriba, del medio y de abajo. Entonces encontraron el nicho de Rosa. Luzmila volteó a mirar a Nora y ella inmediatamente respondió a la mirada. Ambas estaban sintiendo lo mismo. El color de sus caras era pálido. Estaban frente al nicho 233.\nRosa Guevara Solich, 30 de agosto de 1959.\nNo pasaron diez segundos en que se quedaron congeladas del miedo y empezaron a correr. Primero Nora, luego Luzmila.\n—Abuelita, supongo que ya cuando viste el nicho, te morías de miedo.\n—Sí —Luzmila suelta algunas carcajadas sutíles—. Y tu tía Nora parecía un mimpao, estaba toda pálida.\n—No es para menos…\n—En fin, esa fue la única vez que la visitamos. Volvimos a conversar con ella una vez más, pero nos despedimos. Es decir, le dijimos que no sabíamos si volveríamos a jugar porque íbamos a tener mucho trabajo, al parecer nos creyó. Nunca nos molestó después\n—¿Y sabes si sigue enterrada ahí? —preguntó Fernando intentando al mismo tiempo, no mostrar interés\n—No lo sé, hijo, supongo que sí, pero no se te ocurra ir. Ahora es un poco peligrosa la zona…\nLa duda empezó a nacer en Fernando. En un movimiento súbito de sus planes de la semana, agendó visitar El Ángel, y ver con sus propios ojos el nicho 233.\n","permalink":"https://flavioquispe.com/es/posts/spanish/rosa-en-el-angel/","summary":"Ella estaba ahí.","title":"Rosa en El Ángel"},{"content":"Estaba en Suiza. Me quedaba por una semana y de suerte, tengo familia que vive cerca a Zurich, específicamente en Mettmenstetten.\nMettmenstetten es una villa que se encuentra a unos 30 minutos en auto o tren del centro de Zurich, de hecho, pertenece al cantón de este (Suiza divide sus regiones en cantones). Decir que es hermoso es poco. Mettmenstetten (y disculpas adelantadas por hacerte leer este nombre varias veces) es, literalmente, de esos paisajes turísticos que ves en Internet.\nLos campos, callecitas y casas de Mettmenstetten son increíblemente fotografiables, las montañas de fondo, el cielo y el sol que pareciera no querer aturdir sino alegrar. Si quieres tener paz, es un lugar perfecto.\nSin embargo, para el estilo de vida juvenil no es quizá el mejor sitio para estar. No es una ciudad. Al menos en mi visita, no pude advertir ningún lugar que se acercara a ser un restaurante, bar, o disco.\nEs entonces cuando mi primo, A, me propone ir al centro de Zurich, se celebraba el Oktoberfest en Europa. ¿Cómo negarme? Caminamos hacia la estación de tren que se encontraba muy cerca y nos acercamos a la máquina expendedora de billetes.\n—De preferencia, compra un ticket de ida y vuelta, así no estás preocupándote por comprar otro al regreso —dijo A mientras señalaba la opción a escoger en la máquina—. Creo que cuesta 19 Francos.\n—Vale, ¿puedo pagar con tarjeta de crédito? Ah sí, qué bien —exclamé sorprendido, eso no hay Perú. Al mismo tiempo trataba de hacer cálculos en mi cabeza de cuánto valían 19 Francos en Soles Peruanos.\nPensé: mierda. Esto es muy caro. Diecinueve Francos Suizos equivalían a casi ochenta Nuevos Soles, y este era el precio de un pasaje de ida y vuelta en tren, una ruta que alguien podía hacer todos los días si tenía que ir a trabajar. De todas formas, era un gasto que quería permitirme, no veía a mi primo A hace muchísimos años y conocer la vida nocturna de Zurich me parecía una aventura interesante.\nVamos a Langstrasse, te va a gustar, afirmaba mi primo A. Vamos, es la calle en la que están la mayoría de bares, ¿cierto?, contestaba yo esperando un gesto de confirmación. Así es.\nEn efecto, Langstrasse era un tanto diferente de noche. De hecho, las calles al rededor también. Luego de unas cervezas de orígen griego y alemán, pasamos por un bar que tenía una publicidad \u0026ldquo;Pisco aquí\u0026rdquo;. No sabía que vendían Pisco por aquí también, dije señalando el cartel. Sí, aunque en realidad no es algo común, la gente toma más Tequila antes que Pisco, dijo A. ¿Unos shots?, pregunté como desafiando la resistencia alcohólica de A.\nEntramos y pedimos Pisco. No recuerdo la marca, pero cómo no olvidarme del precio. Cada shot costaba 10 Francos. Automáticamente mi cerebro hacía la innecesaria conversión a Soles. Cuarenta soles cada shot, pero realmente no importaba, aquellas conversiones eran automáticas pero no un factor de decisión si continuar o no la hazaña de beber en el extranjero.\nHicimos un tour por diferentes bares, parques y calles. Llegó el momento del hambre. Fuimos a una tienda parecida a lo que en Perú se le conoce como Listo!, esas tiendas por conveniencia que ofrecen un espacio para sentarte y comer algún sandwich.\nMe situé en la cola para comprar. Adelante, a los costados, al rededor mío habían varias personas que parecían tener mi edad y cuya situación era la misma: varios tragos después. ¿Esto es como ir al McDonalds del Óvalo de Miraflores a las tres de la mañana un sábado?, me pregunté entre risas.\nEsperé a que me llamen por mi nombre y recibí mi sandwich, que siendo honesto, no recuerdo a qué sabía, ni qué ingredientes tenía. Es más, no recuerdo si realmente era un sandwich, un wrap o algo similar.\n—Hey, man, this is yours —un chico se me acerca extendiendo su brazo, tenía un iPhone en la mano.\nYo no entendía. Fueron segundos que mi cerebro tardó en procesar la escena. ¿Un desconocido me estaba entregando un iPhone? Sí, efectivamente. Reacción automática de todo latinoamericano: palpar los bolsillos del pantalón y comprobar que el celular sigue ahí. No, mi celular no estaba en mi bolsillo.\nEl celular que aquel desconocido estaba entregandome era el mío. Lo había dejado en el mostrador de la tienda.\nAy, Suiza, gracias.\n","permalink":"https://flavioquispe.com/es/posts/spanish/el-celular-en-zurich/","summary":"Tremendo susto que llegó tardío.","title":"El celular en Zurich"},{"content":"Sábado, 10 de Septiembre, 2022\nEntonces estaba allí. Sentado tomando una cerveza. Solo. Cansado por la larga caminata, y faltaba un tramo más para llegar al castillo Montjuïc.\nEl calor era insoportable, serán al menos treinta y dos grados centígrados, pero las continuas veces que las nubes ocultaban al sol, el viento soplaba y tomaba un sorbo de la cerveza Moritz, helada; hacía que olvidara por momentos el sofocante clima, el tórrido aunque plácido ambiente.\nLa música era perfecta. Clásicos del Jazz, del Blues y del Rock. Todo era una combinación perfecta.\nY entonecs sentí paz. Paz en Barcelona.\n¿Qué me hizo venir aquí? A lo mejor, una inspiración funesta y atrevida, ir andando solo en un lugar desconocido. ¿En qué estaba pensando? No lo hacía, en realidad. ¿Qué escribo? Simplemente lo que este refinado bolígrafo japonés me dicta, me está hablando y yo obedezco.\n¿Será Cartas a un joven novelista de Vargas Llosa, la real inspiración? No lo sé. ¿Y cuando surge efecto? Ni idea.\n¿Me querré quedar aquí? No lo sé, pero lo que sí sé, es que quiero que este momento dure mucho tiempo, un par de años, quizá. Que el tiempo me deje ver el paisaje, una pintura perfecta, y el Sol, el cual brilla y sobra.\n","permalink":"https://flavioquispe.com/es/posts/spanish/paz-en-barcelona/","summary":"Inspiración que vino en El  Cims.","title":"Paz en Barcelona"},{"content":"Desde niño me han gustado las manualidades. Mi madre Angélica me llevaba a clases de escultura básica a los 11 años, a unas calles de mi casa. Se volvió con el tiempo, uno de mis pasatiempos favoritos. Verán, no es que había mucho que hacer en Madrid siendo mil ochocientos noventa y cinco. Mi padre murió en el acontecimiento del tornado del ochenta y seis y desde entonces, es mi madre quien vela por mí.\nClaro, entre mis amigos del cole, lo normal era tener caballitos de madera o cajitas musicales en casa. Pero yo era diferente. Mi mamá, Angélica, se esforzaba un montón para que yo pudiera estudiar y ser un escultor de primera.\nCrecí y comencé a crear pequeñas obras por unas cuantas pesetas de plata. No me hicieron rico, pero me permitieron vivir una vida modesta y tranquila mientras cuidaba a mi madre, que ya estaba cansada y mayor. A pesar de tener más de 20 años, ella aún se preocupaba por mí. De vez en cuando, íbamos al parque a recordar historias de mi infancia. A ella le gustaba recordarme lo aplicado que era en la escuela, siempre atento y con buenas notas. Sin embargo, yo prefería tocar el tema de mi padre. Quería recordar quién era, cómo era, cómo se veía y qué hacía.\nUna tarde, tuve el placer de conocer al señor Benlliure, un reconocido y talentoso artista de Madrid. Sus obras maestras habían embellecido la ciudad, y al verlo, supe que sería una gran oportunidad para aprender de él y, quién sabe, tal vez incluso trabajar juntos en algún proyecto.\nY cuéntame, ¿cómo es que empezaste en esta hermosa profesión? me preguntó, pues, gracias a mi madre, ella me llevaba a clases de pequeño con un escultor cerca a donde vivía, ¿entonces llevas varios años esculpiendo?, hacía la pregunta abriendo sus dos grandes ojos mientras se frotaba su largo bigote respingado; sí, así es señor.\nEmpezar a trabajar con Mariano Benlliure era un salto que no pensé lograr alguna vez. Ver la cara de mi madre Angélica al contarle la noticia es un recuerdo que guardo en mi memoria, sus ojos rasgados pobremente maquillado, u cabello ya gris y desaliñado, pero en ese momento brillaban como cuando se refleja la luz del sol sobre una joya y su sonrisa estruendosa completamente natural.\nEntonces era momento de presentar una gran obra para el Estado Peruano, se había negociado para hacer la entrega en el año 1921, al conmemorarse 100 años de la declaración de su independencia.\nYo había participado en la elaboración de las esculturas que iban a situarse debajo de la principal. La representación de símbolos es importante en el arte. Una artista expresa sentimientos, ideales, pensamientos a través de sus obras. Una nación independiente buscará identificarse con estos a través de sus monumentos, que representarán su cultura, su historia y su arte.\nLa madre patria, sosteniendo sobre sí misma ramas del árbol de la quina, un yelmo que sostiene dos cornucopias y una llama que simboliza la riqueza animal de ese hermoso país que tendría el privilegio de conocer unos meses más tarde.\nTodo estaba artísticamente entrelazado, una muestra impresionante de grandeza con la figura del general San Martín a caballo, soldados de bronce rodeándolo y una representación del primer escudo tras alcanzar la independencia.\nHoy, muchos años después, me entero de un mito que envuelve mi trabajo y el de señor Benlliure. Falsedades que reflejan falta de perfeccionismo, apresuramiento y falta de planificación. Estos rumores dañan nuestra reputación. Se dice que la solicitud original era una \u0026ldquo;llama votiva\u0026rdquo;, no el animal que representa.\nQue seguro los encargados de la obra de arte estaban retrasados, no planificaron bien. Solo quedaba entregar la obra y no había tiempo para correcciones.\nFalso.\nY es que quienes desconocen el cómo leer una obra de arte, parlarán sin fin todo lo que de cuando en cuando se diga, no importará que la dignidad del artista se apague, pues carecen de sensibilidad.\nSolo hacía falta revisar su escudo original, sí, ese de 1821, pero no, es más sencillo el mito, la leyenda, la burla, el escarnio, la befa.\nEstoy aquí, pues, ya con la avanzada edad de 89 años, esperando que aquella leyenda urbana sea alguna vez redimida de mi reputación y la de mi maestro Benlliure, a quien le debo eterna gratitud.\n","permalink":"https://flavioquispe.com/es/posts/spanish/la-llama/","summary":"Descubre el fascinante mundo de la escultura en el Madrid del siglo XIX. Acompaña al talentoso escultor y su colaboración con Mariano Benlliure en una obra icónica para el Estado Peruano. Enfrenta mitos y busca la redención de su legado artístico. Un viaje lleno de pasión y desafíos.","title":"La llama"},{"content":"Si me conoces bien, sabrás que me he adentrado en el fascinante mundo del café de especialidad desde hace varios años. Gracias a un amigo que resultó ser un hábil barista, he tenido la oportunidad de aprender sobre diversos aspectos del café, como las diferentes etapas del desarrollo del grano, varios métodos de preparación y el arte de la cata. Aunque no pretendo ser un profesional, se ha convertido en uno de mis pasatiempos favoritos.\nCon el tiempo, he explorado y adquirido diferentes métodos de preparación de café, y actualmente tengo cinco favoritos en casa: la Prensa Francesa, la Moka Italiana, Chemex, Toddy y el método v60.\nUn método de preparación de café se refiere a la técnica específica utilizada para extraer los sabores de los granos de café. Factores como la altitud a la que se cultivaron los granos, los niveles de humedad, las técnicas de procesamiento, la duración del almacenamiento e incluso el agua utilizada pueden afectar significativamente el perfil de sabor al emplear diferentes métodos de preparación.\nEn consecuencia, cada método ofrece una experiencia única, que va desde sabores más ácidos y afrutados hasta texturas más complejas y con mayor o menor cuerpo. Estos métodos se pueden clasificar en categorías como la extracción por infusión, percolación, filtrado al vacío y mi favorito (por su simplicidad y versatilidad) la preparación por goteo.\nDentro de la preparación por goteo, tenemos métodos como el Chemex, la Kalita y el v60, cada uno con sus características distintivas y estilo de preparación.\nEl método V60 El método V60, nombrado así por su distintiva forma cónica con un ángulo de 60 grados, fue desarrollado por Hario en 2004. Este diseño innovador presenta surcos curvados en el interior, facilitando la liberación de CO2 durante el proceso de preparación.\nMientras escribo este post, estoy disfrutando de un café de Villa Rica, en Pasco, Perú. Este café en particular pasó por el proceso de lavado, del cual puedo hablar más en otro momento. Lo han tostado a nivel medio para resaltar sus sabores y aromas.\nCuando se trata de hacer café, sigo un ratio de 1:15, es decir, uso 20g de café y vierto 300ml de agua (20 x 15). Para asegurarme de tener las cantidades exactas, uso una balanza que compré en una tienda especializada.\nAl preparar café refiero usar agua filtrada e ionizada. Hace tiempo dejé de usar agua del grifo hervida para probar cómo afecta el sabor (aunque al usar una jarra con filtro, esta le aumenta el PH a 8.5, lo ideal sería usar un filtro para tener agua más pura). Para verter el agua, uso una tetera con pico de cisne que me permite tener más control.\nPara moler el café, utilizo el molino Timemore Chestnut C2, que me da un molido medio y uniforme.\nCuando se trata del filtrado, tengo la opción de elegir entre un filtro de papel o un filtro de tela reutilizable de mis amigos de Flowin Filters, una marca confiable recomendada por otros entusiastas del café. El filtro va en el V60.\nPara comenzar el proceso de preparación, vierto una pequeña cantidad de agua a más de 95 grados Celsius, según indica el medidor de temperatura de mi hervidor. Este vertido inicial sirve para humedecer previamente el filtro, evitando que cualquier sabor residual influya en el sabor del café preparado.\nUna vez que el filtro está humedecido, desecho el agua del decanter, que sirve como recipiente para servir el café preparado final. Este paso garantiza un entorno de preparación limpio y fresco para una extracción óptima de sabores.\nDespués de colocar los 20g de café molido sobre el filtro en el V60, comienzo el proceso de vertido con agua que idealmente se encuentra entre 85 y 92 grados Celsius.\nPara asegurarme de que el café se humedezca de manera uniforme, a veces uso el mango de una cuchara para hacer un agujerito en la capa de café. Así puedo verter agua directamente en ese punto y asegurarme de que todos los granos se mojen bien.\nEl tamaño de la molienda también afecta la técnica de vertido. Si la molienda es más fina, tengo que tener cuidado al verter el agua para asegurarme de extraer todos los sabores. En cambio, si la molienda es más gruesa, puedo obtener una extracción más rápida y posiblemente aguada si no la controlo bien.\nDurante el proceso de vertido, me tomo mi tiempo y vierto el agua lentamente, haciendo movimientos circulares en sentido contrario a las agujas del reloj. Sigo haciéndolo hasta alcanzar un vertido total que sea el doble del peso del café (en este caso, 40g). Esta etapa inicial se conoce como bloom, donde el café molido se hincha y libera los gases atrapados, preparándose así para la extracción, lo que resulta en sabores y aromas más intensos.\nDespués de 45 segundos, comienza el proceso principal de preparación. Aquí suelo probar diferentes métodos de vertido: a veces vierto hasta 200 ml de agua, espero 30 segundos y luego vierto otros 100 ml para llegar a un total de 300 ml. Otras veces, experimento añadiendo incrementos de 60 ml con intervalos de 45 segundos entre cada vertido.\nCuando veo ya la cama de café está plana y empieza a extraerse en forma de gotas, sé que es hora de levantar el V60 para evitar una sobre-extracción y evitar un sabor amargo.\nEn resumen, mi setup actual es el siguiente:\n20g de café molido en tamaño medio 300ml de agua filtrada a una temperatura media de 90 grados Celcius Ratio 1:15 (por cada gramo de café, 15ml de agua) 45 segundos de pre-extracción (bloom) Método V60 con filtros Hario blancos Esto me permite obtener los sabores y características que me agradan más al probar un V60.\nHay muchos más detalles por explicar, pero harían este post muy largo. Con el invierno que parece verano aquí en Perú, un refrescante v60 frío es una excelente opción. Alternativamente, también disfruto preparar un cold brew casero y combinarlo con jugo de naranja para darle un toque delicioso.\nSi te interesa aprender cómo preparar un cold brew infusionado con naranja en casa sin necesidad de equipos sofisticados, escríbeme y estaré encantadao de publicar otro post.\nEl método de preparación v60 es mi favorito personal debido a su versatilidad, que me permite explorar una variedad de sabores y tipos de café. El cuerpo y la acidez resultantes del café resultan ser bastante agradables al paladar. Hoy en día ando considerando regalarme una Kalita o un Aeropress.\nPara aquellos que se aventuran en el mundo del café de especialidad, vale la pena señalar que la verdadera esencia radica en saborearlo sin azúcar. El café, al ser una fruta, puede ofrecer un sabor impecable y deliciosamente rico a través de una preparación cuidadosa, granos de calidad y molienda adecuada. Si bien el ajuste puede sentirse repentino al principio, tu paladar se adaptará y apreciará el sabor matizado.\nPara disfrutar verdaderamente de la experiencia del café, te recomiendo encarecidamente visitar una cafetería de especialidad donde cada detalle sea atendido meticulosamente. Lima, junto con varias partes de Perú, ha sido testigo de un crecimiento notable en su escena cafetera en los últimos años. Hoy en día, puedes encontrar establecimientos de café excepcionales como Kaldi\u0026rsquo;s, The Coffee Road, Origen, D’Wasi en Cusco y muchos más.\nEspero sinceramente que te sientas inspirado/a para explorar diferentes métodos de preparación de café en tu próxima visita a una cafetería de especialidad. Es una oportunidad emocionante para mejorar tu viaje en el mundo del café y descubrir el espectro completo de sabores que te esperan. Asume la experiencia con una mente curiosa y abierta. 😄\n","permalink":"https://flavioquispe.com/es/posts/spanish/exceptional-coffee-secret-exploring-v60-method/","summary":"Descubre el método V60 y su versatilidad para un café excepcional. Aprende sobre el proceso de preparación, ratios y consejos para una taza perfecta. Explora cafeterías de especialidad en Perú y disfruta de los verdaderos sabores.","title":"El secreto detrás del café excepcional: Explorando el método V60"},{"content":"En varias ocasiones, durante entrevistas técnicas a candidatos para puestos de Ingeniero/a o Desarrolladora de Software en la empresa donde trabajaba, me he encontrado con personas que realmente saben cómo filtrar o ordenar una lista. Sin embargo, cuando profundizo en la complejidad del problema, comienzan a surgir dificultades.\nMuchas veces, como desarrolladores de software, nos acostumbramos a utilizar bibliotecas y APIs que ya tienen soluciones complejas implementadas en una sola función, lo que facilita nuestras vidas. Esto no significa que debemos dejar de lado nuestra curiosidad y capacidad para investigar cómo funcionan las cosas, al menos en su forma más básica.\nEn este post, vamos a analizar específicamente una función muy utilizada de la API de Kotlin: distinctBy.\nPuedes encontrar la documentación oficial haciendo click en este link.\nAplicando el algoritmo en la vida real Supongamos que tienes una lista de productos en la cual, por razones no relevantes para este post, existen elementos repetidos. Claramente, no queremos mostrar al usuario una lista de elementos duplicados. Por lo tanto, sabemos que debemos filtrar la lista.\nTenemos un par de alternativas:\nFiltrando la lista con un loop Podríamos instanciar una nueva lista vacía y recorrer la lista original, agregando elemento por elemento solo si el elemento actual de la iteración no se encuentra en esta nueva lista.\nAquí tenemos un pequeño problema, que \u0026ldquo;solo si no se encuentra en esta nueva lista\u0026rdquo; implica una búsqueda. Supongamos que no hemos utilizado un hash table y estamos utilizando un simple ArrayList.\nTendríamos algo como esto:\n/** * Recorre la lista [products] y adiciona elementos * únicos a una lista nueva. Finalmente se devuelve * esta lista nueva. */ fun filterList(products: List): List { val newList = emptyList() products.forEach { product -\u0026gt; if(findProduct(products, product) == false) { newList.add(product) } } return newList } /** * Dada una lista [list], devuelve true si se encuentra * el [productToFind] en esta lista. */ fun findProduct(list: List, productToFind: Product): Boolean { list.forEach { product -\u0026gt; if(product.id == productToFind.id) { return true } } return false } Realizando un análisis rápido, la función filterList llamará a la función findProduct N veces, donde N es el número de elementos en la lista original.\nLa función findProduct tomará hasta N veces para completarse. Suponiendo que el elemento a buscar se encuentra en la última posición de la lista, el peor caso (worst case scenario) será O(n).\nEsto significa que la complejidad de nuestro algoritmo será O(n²). Es decir, podría tomar n² unidades de tiempo para terminar. Y si hablamos de Consumo de Memoria (espacio), tendremos una nueva lista, que es O(n).\nFiltrando la lista con la función distinctBy Genial. Resulta que conocemos la existencia de una función llamada distinctBy en la cual debemos pasarle como parámetro una función que indique el \u0026ldquo;key\u0026rdquo; que servirá como indicador de si un elemento está repetido o no. Esto puede ser un nombre, un apellido o un código.\nSolo necesitamos escribir:\nval newList = products.distinctBy { product -\u0026gt; product.code } Y, voilá!\nListo, una sola línea de código fue suficiente y ya tenemos una nueva lista que no contiene productos repetidos con el mismo código.\nPero\u0026hellip; ¿sabemos qué hace internamente?\nAnalicemos el código fuente de esta función.\nComo podemos ver, es una función de extensión inline aplicable a cualquier estructura de datos que implemente la interfaz Iterable.\nEsta función depende de dos clases genéricas que necesitará para su funcionamiento: una que determina los tipos de datos de la lista a devolver (los mismos que la lista original) denotados por la letra T, y otra que determina el diferenciador de los objetos, denotado con la letra K.\nEn las dos primeras líneas se instancian dos nuevos objetos. El primero es una estructura de datos hash table o diccionario que a su vez implementa la interfaz Set (HashSet): no permitirá elementos repetidos gracias a que contiene una hash table o tabla de hash internamente. El segundo es una lista simple que servirá como la lista filtrada resultante.\nItera sobre la lista original (mostrada como this en la instrucción for) y ejecuta la función selector que se pasa como parámetro. Esta función selector recibe el elemento actual de la iteración.\nEso significa que en cada iteración, la función { product -\u0026gt; product.code } estará devolviendo lo que queremos usar como identificador único para cada elemento de la lista, por eso su valor se asigna a una variable llamada \u0026ldquo;key\u0026rdquo;.\nUna vez que obtenemos este identificador único (que en nuestro ejemplo es el código del producto), procedemos a insertarlo en nuestra hash table.\nComo podemos ver, esta inserción ocurre dentro de un condicional if.\nLa interfaz Set establece que la función add devolverá true si, y solo si, el elemento fue insertado. ¿Y en qué momento el elemento no se inserta? Bueno, cuando ya existe (se verifica con una tabla de hash).\nO preguntado al revés: ¿Cuándo sí se inserta el elemento? Pues cuando este elemento NO existe en la tabla de hash.\nUna vez que sabemos que este identificador no existía en nuestra hash table de IDs (set.add(key) devuelve true), entonces procedemos a insertar el elemento (el producto) en nuestra nueva lista (list.add(e)).\nNo se realiza una búsqueda para verificar si el elemento de la iteración ya existe en la lista. Solo intentamos insertar su identificador (el código del producto) en la hash table y si esta operación es exitosa (devuelve true), entonces simplemente agregamos este producto a la lista filtrada.\nDado que se itera toda la lista original de todos modos, la complejidad temporal será O(n), sin embargo, la verificación de si un elemento ya existe o no en la lista se devuelve en tiempo constante O(1), gracias a nuestra hash table dentro de nuestro HashSet que nos dirá si el ID fue insertado o no.\nPor supuesto, al crear dos nuevos objetos, el espacio de memoria utilizado será un poco mayor, pero no tan relevante, ya que el propósito del HashSet es almacenar solo los identificadores para saber si un elemento ya existe o no en la lista original.\nResumen La función distinctBy utiliza una estructura HashSet para acelerar el costo temporal con la verificación de la existencia de un elemento en nuestra lista.\nA diferencia de un HashMap, un HashSet solo necesita un elemento en el momento de la inserción y no puede repetirse, actúa como clave y valor al mismo tiempo (en realidad, si observamos la implementación interna, se utiliza un objeto genérico estático Object como valor).\nPor supuesto, distinctBy nos ofrece un mejor rendimiento que si optáramos por una implementación de dos iteraciones, una dentro de la otra. Sin embargo, también podríamos haber utilizado un HashMap e insertado sobre él utilizando el código del producto como clave y el producto como valor. El resultado sería una estructura de productos sin duplicados.\n¿Qué te pareció? ¿También analizas con frecuencia las funciones que utilizamos a diario y que nos facilitan la vida? Me gustaría saber si conoces alguna otra función o API que también haga uso de estas estructuras de datos de manera eficiente y simplifique nuestro día a día desarrollando software 😄.\n","permalink":"https://flavioquispe.com/es/posts/spanish/analyzing-kotlin-disticnt-func/","summary":"En varias ocasiones, durante entrevistas técnicas a candidatos para puestos de Ingeniero/a o Desarrolladora de Software en la empresa donde trabajaba, me he encontrado con personas que realmente saben cómo filtrar o ordenar una lista. Sin embargo, cuando profundizo en la complejidad del problema, comienzan a surgir dificultades.","title":"Analizando la complejidad algorítmica de la función distinctBy de la API de Kotlin"},{"content":"Llega un momento en el que intempestivamente nos sentimos paralizados. Por un motivo que desconocemos, hemos perdido el rumbo y no sabemos qué es lo que sigue, qué debemos de hacer: estamos bloqueados.\nRecuerdo que en el libro Haz que suceda, de Rubén Turienzo, hubo un capítulo en el que le recuerda al lector la posibilidad que, en medio de nuestro camino para alcanzar una meta u objetivo, nos topemos con alguna situación, pensamiento, problema o acontecimiento que no sepamos cómo abordar ni qué pasos seguir para superarlo.\nDe pronto empezamos a sentir un ligero temor acompañado de estrés que, sin querer, aumenta y termina paralizándonos. Nos congela. Es como si simplemente quisiéramos huir del contexto. Esto puede aplicar a cualquier marco de nuestra vida en el que nos encontremos: un problema en el trabajo, el no saber si aprobaremos un curso de la Universidad o Instituto causando pensamientos que nos cuestionan si elegimos bien o no la carrera, una incertidumbre por cuestiones familiares, etc.\nRubén menciona tres técnicas que, en conjunto con algunos otros libros y bibliografías que he podido leer, le podrían ser útil a cualquier persona que conscientemente las quiera aplicar en cuanto la vida la coloque en cierta situación que, a considerarse, difícil claridad se puede tener para salir de ella.\nEl pasado Hace unos meses leí \u0026ldquo;Relaciones Personales Excelentes\u0026rdquo; de Daniel A. Hughes, un libro muy bueno, desde mi punto de vista, en cuanto quieras aprender un poco de psicología a nivel Coquito y al mismo tiempo mejorar tu forma de relacionarte con los demás.\nSin tanto énfasis en hacer cherry al libro; en él, el autor señala que la mayoría de eventos dolorosos por los que pasamos hoy en día, tienen \u0026ldquo;cierto\u0026rdquo; parecido a episodios dolorosos de nuestra infancia o adolescencia, lo que al final, nos puede generar un apego disciliente o no-resuelto.\nHabiendo mencionado lo anterior, y tú encontrándote en una circunstancia que podrías no saber cómo resolver, haz una pausa y pregúntate: ¿Alguna vez me he enfrentado a un escenario similar? ¿Cómo la superé? Y, si no la pude superar, ¿qué haría ahora diferente?\nEstas preguntas, en medio de una tregua con nuestros pensamientos veloces que nos apresuran a tomar una decisión, nos pueden dar un panorama más claro para resolver el problema, ¿pero qué sucede si nunca antes habías pasado por una coyuntura similar?\nEl consejo ¿Te has dado cuenta que cuando aconsejamos a otra persona, el no estar implicados emocionalmente, nos hace capaces de ver soluciones con más claridad? A pesar que intentemos ponernos en los zapatos de la otra persona nunca jamás experimentaremos la misma sensación.\nSin embargo, el beneficio es justamente que nos da un pequeño empujón para ver las cosas de una manera más objetiva, poniendo en frente nuestra parte racional, que, hay que decirlo, es la que normalmente sabe encontrar una salida.\nEntonces, si quien más quieres estuviese por la misma situación que tú, ¿qué le aconsejarías? ¿qué puedes hacer tú?\nPuede ser un poco complicado de contestar al inicio, pero concretamente date la oportunidad de \u0026ldquo;salirte\u0026rdquo; de tu propio rol e intenta ver las cosas con otra perspectiva.\nEl ídolo Finalmente, el que quizá pueda parecer hilarante para tomarlo como una técnica, pero en el fondo no deja de ser importante (de hecho, incluso hay estudios) sobre la admiración que los seres humanos podemos sentir hacia otros y los efectos positivos de esto).\nEs bastante simple: ¿a quién admiras?\nSi has podido identificar a alguien a quien admires o con quien te identifiques (y si conoces su historia mejor), entonces hazte la siguiente pregunta: ¿cómo crees que superaría esta situación?\n","permalink":"https://flavioquispe.com/es/posts/spanish/tres-tecnicas-para-desbloquearte/","summary":"¿Recuerdas alguna vez en la que hayas tenido la sensación de no saber qué es lo que sigue? Es algo que nos puede haber pasado a más de una persona ¿Qué tal si ahora tienes en cuenta 3 formas en las que podrías desbloquearte?","title":"3 técnicas para desbloquearte"},{"content":"Con la llegada de Internet al uso cotidiano, herramientas de teletrabajo, técnicas de cómo ser más productivo, influencers que parece que tuvieran todo el tiempo del mundo para hacer muchas cosas en un día, canales y blogs que tratan de contarnos lo que nos dice un libro sobre productividad o desarrollo de hábitos; hemos adoptado una profunda necesidad de hacer.\nAlgunas personas queremos que llegue el final del día y sentir que hemos hecho algo útil. Quizá hemos planeado lo que queríamos hacer hoy. No tenemos más de cinco tareas pactadas. Pasan las 8 horas de trabajo, solo hemos podido avanzar una de esas tareas. Queremos terminar las otras cuatro, pero justo hoy nos sentimos cansados. Queremos procrastinar, pero procrastinar no es una opción de una \u0026ldquo;persona productiva\u0026rdquo;.\nDebes escribir tus metas. Debes alcanzar tus metas y luego plantearte metas más grandes. Debes hacer más. Debes programarte. Te recriminas si no logras algo. Eres muy exigente contigo misma. No hay límites. El único límite es el cansancio, el cual nos tumba a no poder \u0026ldquo;hacer\u0026rdquo;. Y resulta que la vida es eso que pasa entre una meta y otra.\nNo te estoy diciendo que esté mal organizarte, plantearte objetivos y medir tu progreso en pro de ser una mejor profesional, una mejor persona o una mejor estudiante. Solo no dejes que los destinos se vuelvan eternos y el camino se haya hecho humo para cuando llegues al punto.\nNo nos esclavicemos con nuestras propias metas. Permítete fallar. Permítete tomarte la tarde libre. Mover tus pendientes el viernes para la próxima semana y tener el sábado y domingo, libres. Dale valor al descanso, porque ese es el complemento para ser \u0026ldquo;productivo\u0026rdquo; realmente. Eso nos dará la energía para lograr lo que queremos y darnos la oportunidad de volver a intentarlo al día siguiente.\nLa vida es eso que pasa entre una meta y otra.\nDale valor al no hacer nada. A sentarte, respirar, ver el cielo, el árbol, el jardín, el horizonte, escucharte y escuchar el sonido de la ciudad por la mañana o por la noche. Ni si quiera a aprovechar ese momento a generar ideas. Hacer nada. A \u0026ldquo;no ser productivo\u0026rdquo;.\n","permalink":"https://flavioquispe.com/es/posts/spanish/concepto-productividad-esta-sobrevalorado/","summary":"Esta publicación va si sientes culpa por no sentirte una persona productiva, realizada o feliz.","title":"El concepto de productividad está sobrevalorado"},{"content":"Los inicios Es probable que hayas intentado usar diversas técnicas para tu gestión de tareas diarias y tener el máximo de productividad. La más conocida (y que, personalmente, no me ha funcionado del todo bien) es la técnica Pomodoro.\nEn Pomodoro tienes un trabajo de 25 minutos con 5 minutos de descanso. Después de 4 ciclos, tienes el chance de un descanso de 15 minutos. El problema que encontré en esta técnica, y que quizá tú también si ya la has probado, es que 25 minutos no eran suficientes.\nEn mis tareas diarias, como el diseño de un pequeño sistema, la planificación de requerimientos, programación o Ingeniería de Software, 25 minutos quedaban muy cortos. Uso una app que me ayuda a gestionar estos tiempos y siempre tenía que alargar el tiempo de trabajo porque justo al momento de entrar en estado de flow, sonaba la alarma.\nEsa interrupción hacía que luego me costara un poco volver a tener la concentración que había logrado.\nHace un tiempo, descubrí en un blog que esta forma en que \u0026ldquo;modifiqué\u0026rdquo; a mi gusto la técnica Pomodoro tenía un nombre. Es así como descubro la regla 45/12.\nLa regla 45/12 Se puede considerar como una variación de la técnica Pomodoro. Al final, tú puedes adaptarla a tu gusto y ver la mejor manera en que a ti te funciona. En este post, te contaré la forma que se adapta mejor a mi estilo de vida, a mis tareas diarias y a mis tiempos: la regla 45/12.\nLa regla es bien simple: por cada hora que pase, dedica 45 minutos de trabajo estando concentrada y 15 minutos para relajarte.\nClaramente, si entras en estado de flow entonces no será necesario hacer ese corte a los 45 minutos, es más, estando en flow ni si quiera te darás cuenta que los 45 minutos han pasado.\nCada persona sabe qué actividades lo pueden hacer entrar en estado de flow más fácilmente. En lo personal, tareas como contestar emails, chats, o lecturas rápidas no me hacen requerir una alta concentración como para entrar en estado de flow y ahí es cuando esta regla me funciona bastante bien.\nLos 45 minutos Durante los 45 minutos que le dediques a trabajo o estudio, ten en cuenta las siguientes cosas:\nTrata de estar en un lugar apropiado que te permita trabajar sin interrupciones. A veces cometemos el error de estar en la cama con la laptop y terminamos dejándola a un lado \u0026ldquo;solo unos minutos\u0026rdquo; para relajarnos\u0026hellip; y nos quedamos dormidos. Ten todo listo para estar cómodo. A mí me gusta tener a la mano mi botella con agua, quizá unas galletas de soda o algún snack ligero, de tal manera que no tenga que estar levantándome a cada momento por si me provoca algo. Al mismo tiempo, el tener lapicero, cuaderno o las hojas que vaya a necesitar. Para esto es bueno tener claro qué cosa (o cosas) vamos a hacer en este bloque de tiempo. Muy importante: apaga las notificaciones de redes sociales. Puedes dejar el celular en modo silencio o colocarlo en otro lado. Personalmente, yo lo coloco en modo silencio con la excepción de que permito las llamadas con timbre a los contactos que tengo marcados como favoritos (si es que no contesto WhatsApp y es algo realmente urgente, se que me harán una llamada telefónica). Si no vives solo, trata, en la medida de lo posible, de hacerles saber a los demás que estás en tu \u0026ldquo;modo trabajo\u0026rdquo;. Lo puedes hacer colocándote los audífonos y escribiendo un post-it a tu costado o también puedes hablarles. Los 15 minutos Estos son 15 minutos que debes tratar siempre de respetar para relajarte:\nAprovecha en contestar algún mensaje de WhatsApp, entrar a Instagram o leer un par de Tweets. Si es posible, sal a dar una vuelta y distráete con la luz del día o con las luces de la ciudad si es de noche. Toma aire y estira. También puedes aprovechar en ir a comprar algún snack, galletas, yogurt o algo que te provoque. Haz cualquier cosa que no sea trabajo. Es decir, deberías descartar contestar Slack, emails, Microsoft Teams o la herramienta de comunicación que utilices (lo siento mucho si en tu empresa usan WhatsApp como medio principal ☹️). Al final, en esos 15 minutos pudiste estar en el baño y por eso no contestaste. No tienen porque amonestaste por eso (o sea, digo, tienes derecho a ir al baño ¿no?). Yo uso la app Be Focused Pro en mi laptop. Configuro los tiempos en 45 y 15 minutos. Así evito estar mirando el reloj a cada rato. Nuevamente, si entras en estado de flow puedes bypassear la alarma rápidamente (para que no te distraigas del todo) y continuar con lo que estas haciendo.\n","permalink":"https://flavioquispe.com/es/posts/spanish/regla-45-12/","summary":"Una manera distinta que puedes probar ahora mismo para poder obtener el máximo de productividad posible..","title":"La regla 45/12"},{"content":"Las personas que me conocen saben que soy de los que les gusta tener una larga charla sobre cualquier tema, exponer ideas, escuchar los puntos de vista de otras personas, argumentar y debatir. Es una forma de aprender, dialogar, llegar a consensos, negociaciones y conclusiones. Creo firmemente que una de las formas de ganar conocimiento y sabiduría es con la experiencia propia y comprendiendo la experiencia de otras personas.\nAlgunas veces, he podido lograr que la forma de pensar de alguien vire hacia otro lado y así tenga en cuenta otro argumento que pudo estar muy alejado de su opinión inicial.\nHace unos meses, cuando las personas le tenían mucho temor a las vacunas contra el covid-19, yo solía leer muchos comentarios en redes sociales, me animaba a contestar explicando mi punto de vista y la seguridad de las vacunas incluyendo fuentes y artículos científicos.\nReplicaban mi comentario de manera algo agresiva y la conversación terminaba con un insulto afirmando que algún laboratorio me pagaba, que yo era ciego, o que ella o él era una persona que ya se había dado cuenta de las cosas y del \u0026ldquo;nuevo orden mundial\u0026rdquo; o que nos \u0026ldquo;ocultan la verdad\u0026rdquo;. Sino era eso, entonces borraban su o sus comentarios (algo que he visto que ocurre varias veces).\nMi cerebro explotaba. Literalmente me estresaba cuando no lograba hacerlas entender incluso con ejemplos prácticos. Solo conseguía que estas personas se pongan más a la defensiva y defiendan su idea por mas insensata que sonara. Era como darle medicina a un muerto.\nLo mismo ocurre cuando conversas sobre política, religión o algún otro tema polémico. Las pruebas y mejores argumentos que derrumban la idea de la otra persona (o de nosotros) se convierte en un objeto transparente que nuestro cerebro ignora, que nuestros ojos no quieren ver, que inconscientemente sabemos que no nos da la razón y por eso mismo le damos la contra.\nLlegué a un punto en que cuando veía un mensaje o comentario sobre algún tema en que yo tenía algo que aportar, me obligaba a mi mismo a no dejar ninguna respuesta, porque probablemente eso me haría quedarme despierto un par de horas más durante la noche.\nHace muchos años, un grupo de psicólogos desarrolló una técnica llamada Entrevista Motivacional mientras trataba con pacientes que abusaban de sustancias tóxicas.\nLa idea general promulgaba que en vez de forzar a alguien a cambiar, lo mejor es ayudarla a encontrar su propia motivación interna para lograr el cambio. Lo haces conversando y escuchando atentamente sus respuestas, mostrándole un espejo en frente para que pueda ver sus propios pensamientos con claridad. Si expresara una intención de cambiar, entonces empiezas a guiar a la persona para ello.\nEn pocas palabras: pregunta profundamente, escucha activamente sus respuestas, repregunta y no juzgues.\nAunque no lo creas, en ambientes controlados, esta técnica ha ayudado a muchas personas a dejar de fumar, parar vicios, desarrollar hábitos saludables como seguir una dieta y hacer ejercicios, hacer que votantes reconsideren su voto e incluso evitar divorcios de parejas de padres.\nUn estudio realizado en el 2018 (The Listener Sets the Tone: High-Quality Listening Increases Attitude Clarity and Behavior-Intention Consequences) concluyó que tener una escucha activa frente a otra persona ayuda a que esta se torne menos cerrada y abra su punto de vista aumentando su autoconciencia reflexiva.\nUn ejemplo de debate clásico (y muy visto hoy en día en medio de la coyuntura política que vive Perú por las elecciones presidenciales del 2021) es el escenario y puntos de vista políticos. Es preferible preguntarle a alguien cómo abordaría un problema en vez de preguntar porqué defiende cierto enfoque. Eso hace que se de cuenta de la complejidad del problema (como la legislación tributaria, mejoras del sistema de salud o eliminación de los plan de pensiones privados) y reconozcan que tienen lagunas en lo que \u0026ldquo;dicen saber\u0026rdquo;.\nSin embargo, los primeros psicólogos en definir la Entrevista Motivacional, William Miller y Stephen Rollnick, advierten el mal uso que se le puede dar a esta técnica para manipular personas. Debemos ser conscientes de qué queremos emplearla para ayudar a las demás a lograr un cambio positivo en sus vidas y no para que hagan algo a nuestra conveniencia.\nEntonces, la próxima vez que tengas una conversación de este tipo y quieras ayudar a una persona a lograr una meta positiva que lo ayudará a crecer, trata de no mantener la conversación sobre el estado actual de su pensamiento, encuentra el \u0026ldquo;deseo a cambiar\u0026rdquo; y pídele que explique ese deseo o intención que tiene 😉\n","permalink":"https://flavioquispe.com/es/posts/spanish/conversar-persona-cerrada-en-sus-ideas/","summary":"La ciencia nos da una forma de no estresarnos mientras tratas de convencer o debatir con una persona testaruda.","title":"La ciencia de conversar con una persona cerrada en sus ideas"},{"content":"Internet ha hecho que nuestras vidas vayan más rápido. Inevitablemente todos los días estamos haciendo algo, por más mínimo que sea: trabajar, leer artículos o noticias deprimentes en la red, encolerizarnos con ciertos comentarios o tweets, pedir un delivery de ese sushi que viste en una publicidad por Facebook, etc.\nEmpiezas un lunes, sigue martes, miércoles, sientes que la semana va durando 20 días. Todos los días andas ocupado desde que te despiertas hasta las 9, 10 u 11 de la noche. Siempre estás haciendo algo. Siempre estás trabajando, leyendo, aprendiendo, indagando, escribiendo un tweet o post en Facebook, quizá tienes una que otra entrevista laboral, participas de comunidades en línea, o estás viendo películas o series.\nSiempre estás haciendo algo.\nLlega el jueves. Sientes una pequeña esperanza el viernes. Este día se acaba, no puedes salir de fiesta como antes debido a la pandemia así que te pusiste a repasar algo o a \u0026ldquo;distraerte\u0026rdquo; viendo la serie que siempre ves por Netflix.\nDespiertas el sábado desanimado porque ha sido un viernes aburrido pero al mismo tiempo estás algo emocionado y relajado porque hoy no trabajas (¿Deberías animarte por eso? 🤔)\nPasa la mañana super rápido. Haz hecho varias cosas: seguiste una clase en línea en una plataforma que te inscribiste, luego avanzaste una parte del trabajo para adelantarte al lunes y fuiste a comprar una nueva cortina para tu ducha o algo para tu comedor.\nPasa la tarde súper rápido. Saliste a montar bicicleta o a caminar un poco mientras te distraes viendo productos detrás de mamparas.\nLlega la noche del sábado, igual que el día anterior, te desanima no poder salir como antes, pero hoy tienes una videollamada con tus amigos para hablar de la vida. Esas conversaciones que te distraen de todo el estrés de la semana y te devuelve la esperanza de que todo estará mejor. Te da sueño. Hoy te has acostado un poco más tarde que de costumbre.\nDomingo en la mañana. Hubieses querido despertar mucho más temprano hoy puesto que es \u0026ldquo;el mejor día de descanso\u0026rdquo; pero no pudiste porque la noche anterior te acostaste muy tarde y eso sumado a todo el cansancio de la semana ha provocado que pierdas 2 o 3 horas de la mañana de hoy.\nHoy quisiste se productivo, quisiste empezar desde temprano. Pero no lo lograste, y esas horas no las vas a recuperar nunca. El domingo pasa volando. Saliste de nuevo a distraerte un poco pero estás pensando en qué harás en la noche y qué harás mañana lunes. Incluso piensas qué quieres ir haciendo durante toda la próxima semana y qué quieres hacer en el mes, el próximo trimestre y a fines de año.\nTú estas afuera en la calle, \u0026ldquo;distrayéndote\u0026rdquo;, pero tu mente está pensando en el pasado y en el futuro. No en el presente.\n¿Y qué tal si paras? ¿Lo has intentado? Es decir, parar. Por completo. Stop. Pare. Arrêter. Fermare. Alqay.\nNo hacer nada. Absolutamente nada. Y con esto no quiero decir quedarte en tu cama todo el día, sino dejar de pensar en el futuro y en el pasado: estar aquí y ahora, en el momento presente.\n¿Estás preocupado porque debes ir pensando en cómo harás algo el lunes siguiente? Apúntalo en tu celular o en un cuaderno y lo vez luego.\n¿Quieres avanzar dos clases en línea a pesar que estás atareado por la semana que ha sido pesada? Agéndala para el miércoles, o jueves, o viernes, pero no lo hagas ahora.\nApunta todo lo que quieres hacer y lo que estás pensando. Todo eso que anda volando en tu cabeza, tómalo y guárdalo en un papel o en una app. No quiero decir de manera trivial el clásico \u0026ldquo;Deja tu mente en blanco\u0026rdquo; ¡por que eso no se puede! pero sí quiero decirte concentrate en el ahora, aquí, en tu respiración, en lo que vez, en lo que estás sintiendo.\nPon tu celular en modo silencio. Sal a caminar, observa un árbol. Fíjate cómo sus hojas se mueven con el viento. Respira el aire que vienta sobre él. Busca una banca o gras y siéntate. Mira el cielo, mira las nubes. Presta atención a cómo se mueven las nubes por acción del viento. Respira. Respira. Observa. Observa. El día va lento y rápido al mismo tiempo, pero tú no lo sientes.\n¿No tienes a dónde ir? Acércate a tu ventana o ve a la azotea. Repite el párrafo anterior. Observa. No hay trabajo del qué preocuparse. No hay clases que te obligas a atender.\n\u0026ldquo;¿Y cuándo puedes hacer esto? Nunca tengo tiempo, mis semanas son super pesadas.\u0026rdquo; Eso no es del todo cierto. Te agendas reuniones con gente del trabajo, con proveedores, alumnos, profesores, etc. ¿No? Bueno, ahora agéndate una reunión contigo mismo. Solo tú. Aunque sea de 10 minutos. Aprovecha esos minutos en meditar contigo. Una reunión en la que no importará si llegas tarde o te vas antes. Una reunión donde no tienes nada que presentar, ni demostrar, ni explicar. Una reunión donde solo estás tú, ahí, viviendo el presente.\nEl día va lento y rápido al mismo tiempo, pero tú no lo sientes.\nYo quiero aplicarlo un par de horas este sábado y domingo. Ya sea completamente solo o con algún par de amigos con quien pueda salir a montar bicicleta y olvidarme un momento, aunque sea unas horas, de todo lo que ando anotando en Notion, Trello, Todoist o cualquier app que pueda usar.\nPasar la tarde en paz. Vivir el momento presenter. Sin preocupaciones. Aunque sea dos días. Así, el lunes temprano, habiendo relajado la mente y cuerpo, me despertaré mas temprano que de costumbre, con mucha energía y ganas de empezar la semana. Revisar mis apuntes y programar la semana ideal que quiero tener. Porque la voy a tener. Y tú también la tendrás.\nDarme cuenta que debo parar. Que si bien la vida para y cada vez la velocidad aumenta, yo puedo decidir parar el tren aunque sea solo un momento. Pasar tiempo con mis hermanos, mis papás o mi abuela, mis amigos o cualquier persona que aprecie. Vivir el presente y saber que existe. Aunque sea el fin de semana.\nY tú puedes hacer lo mismo.\n","permalink":"https://flavioquispe.com/es/posts/spanish/increible-sensacion-de-parar/","summary":"La vida va muy rápido y a veces pierdes la noción. Parar de vez en cuando está bien.","title":"La increíble sensación de parar"},{"content":"Quizá has leído los beneficios que conlleva meditar: más concentración, mejoras en nuestra salud mental, más energía, entre otros cambios que vas notándolos poco a poco. Sin embargo, cuando has querido empezar, no lo has logrado. No sabes en qué momento del día hacerlo o simplemente lo olvidas y dejas de tomarle importancia.\n¿Pero qué tal si dentro de una de tus primeras actividades diarias, como el desayuno, aprovecharas tener un momento de meditación?\nEl comienzo Desde hace unos años, y sobretodo los fines de semana, he aplicado sin querer la técnica de desayunar en completo silencio.\nDejar la televisión apagada, el celular en mi cuarto, y abrir las ventanas para que entre luz natural mientras tomo mi taza de café se convirtió en un espacio del día que me permitía tener la mente en blanco y concentrarme en el presente para afrontar el futuro.\nNo obstante, debo admitir que la aplicación de este hábito no ha sido sino una practicidad que encontré solo los fines de semana puesto que mi tiempo era corto de lunes a viernes debido a la rutina de trabajo diario.\nEn estos meses de pandemia, he tenido la suerte de poder trabajar desde casa sin ningún problema. El desarrollo de nuevos hábitos, retomar algunos viejos, una mejor gestión del tiempo y un cuidado de mi salud mental se convirtieron en prioridades que con el tiempo fui organizando y aprendiendo a manejar.\nEl tomar los alimentos en silencio es una práctica que se viene dando en diversas culturas monomásticas como Budístas, Celtas, Sufis y Vedas. Aplicar esta actividad al desayunar resulta muy bueno pues permite que tu primera conexión mental, física y emocional sea contigo mismo. El que inicies tu día con gratitud y calma tiene grandes beneficios para tu mente y cuerpo.\n¿Y ahora qué? Practicar el tomar desayuno en completo silencio, sin ningún aparato tecnológico, ni si quiera un libro o periódico a tu lado, puede ser realmente incómodo al inicio.\nNuestra mente trabaja en automático a penas nos despertamos y muchas veces ya está pensando en las tareas que tienes que hacer durante el día, las que no completaste ayer o los impedimentos que existen para terminarlas.\nPor muchos años, nos hemos acostumbrado a que lo primero que oímos o vemos durante la mañana sean noticias o redes sociales. Date una oportunidad de que esto ya no sea así porque de todas formas, tarde o temprano, estas noticias o mensajes en Facebook, Twitter o Instagram, te van a alcanzar.\nTómate este tiempo de silencio y alimentación como el periodo de paz y meditación que necesitas dentro de toda la jornada diara que tendrás. Concéntrate en lo que estás comiendo, lentamente. Mira al cielo, al árbol o la planta que tienes enfrente tuyo. Respira lo mismo que ellos respiran.\nAl mantenernos en silencio, nuestra mente y cuerpo reaccionan como si estuviéramos meditando.\nEs realmente difícil explicarlo. Empieza intentándolo escogiendo un día que suelas tener la mañana más ligera, como un sábado.\nFinalmente, al terminar, se consciente de que el poder de decidir lo que se hará con tu vida, lo tienes tú mismo. Tú lo moldeas, y este desayuno en silencio que acabas de tener te ayudará a recordarlo.\nSi quieres leer más testimonios y algunas comentarios de profesionales de la salud, te recomiendo mucho leer el post del New York Times: \u0026ldquo;Shh. Es hora del desayuno\u0026rdquo; el cuál leí en octubre y me hizo ser consciente del hábito que ya había adquirido.\n","permalink":"https://flavioquispe.com/es/posts/spanish/rutina-desayuno-en-silencio/","summary":"Una forma de meditar a primera hora del día.","title":"Rutina de desayuno en silencio"},{"content":"Debes haber visto cómo es que hay personas más abezadas que tú: suelen practicar un deporte extremo que tú nunca harías, le hablan a cualquier extraño o extraña en el bar con total facilidad o te acabas de enterar que la próxima semana practicará paracaidismo. ¿Me creerías que todo esto lo podrías lograr duchándote con agua fría? Sigue leyendo y entenderás a qué me refiero.\nHace casi 8 años que practico Skateboarding (si estás leyendo esto en el 2020) y desde que empecé, siempre me ha gustado tomar nuevos retos que desafíen mis miedos y algunas veces solía ser el que más riesgos tomaba en mi grupo de amigos. Salíamos los sábados por las mañanas a patinar y para el final del día, ya me había lanzado a una escalera de más de 7 gradas en algún truco o había volado sobre un muro que era más alto que yo.\nAl momento de llegar al spot, me paraba sobre el borde para calcular la velocidad a la que debía ir y la fuerza con la que debía darle el truco. Tenía esa sensación de miedo, de que algo malo podría pasarme, que quizá si no saltaba con la fuerza suficiente, caería mal y me partiría un hueso.\nSin embargo, eran tantas las veces que me obligaba a vencer ese miedo, que cada vez se hacía más fácil lanzarme sobre muros y barandas. Todo se hacía algo normal, como si fuera algo con lo que nací.\nYo encima de una rampa de un skatepark de Lima en el año 2011. La rampa era dos cabezas más grande.\nEl Flinch El Flinch es esa sensación que tienes al momento de intentar hacer algo que te resulta muy incómodo o que nos pone en una situación de peligro. Nos aparecen obstáculos mentales para no hacer una acción frente a eso que está pasando o está por pasar.\n¿Todavía no lo tienes claro? Ok. Es hora de tomar una ducha. Ve al baño. Apaga la terma o el sistema de calefacción que utilices. Gira la manija y deja que el agua fría empiece a caer. Acércate. Toca el agua con tu mano. Quizá empieces a reirte para que puedas liberar la tensión. Ahí es cuando empiezas a sentir el flinch. Todavía no ha ocurrido nada, no te has empapado de agua pero sientes ese miedo raro, ese temor, esa angustia extraña. Tu cerebro te dice que no lo hagas: es una idea tonta, una idea estúpida.\nTienes todas estas sensaciones por algo que todavía no ocurre, que no te va a matar, por algo que en realidad, no duele ni te causa daño. Esto es el flinch.\nEntonces… go for it! Entra a la ducha. El agua fría empezará a cubrirte y tu gritarás, cantarás y te reirás, pero ese momento de incomodidad durará solo un segundo. Te vas a acostumbrar al frío.\nUn segundo antes de que enfrentes al Flinch, te tratarás de convencer de que esto no sirve, que lo que intentas es estúpido, pero no lo es. Estás entrenando. Estás construyendo un hábito de desafiar al Flinch y seguir para adelante. Esto provoca un cambio en tu vida. Entrenas para tomar nuevos retos, saliendo de tu zona de confort.\nTienes todas estas sensaciones por algo que todavía no ocurre, que no te va a matar, por algo que en realidad, no duele ni te causa daño. Esto es el flinch.\nEste es el ejemplo más conocido escrito por Julien Smith en su libro The Flinch.\nLlevándolo a la práctica El darse duchas con agua fría es, en mi opinión, el ejemplo más fácil y rápido de aplicar. A todos nos gusta bañarnos con agua tibia o caliente incluso en verano, pero nunca con agua realmente fría, tal como sale del lavamanos.\nForzándonos a hacer algo como esto, nos convencemos para tomar más riesgos, a ser más atrevidos (en el buen uso que se le de a esta palabra), a salir de nuestra zona de confort y a aceptar retos que creemos que no somos capaces de afrontar.\nVerás como tú mismo empiezas a cambiar. Te da menos temor hacer cosas que antes ni pensabas por poco hacerlas.\nCada vez que quiero hacer algo nuevo o voy a hablar en público, tomo una ducha con agua fría para vencer al Flinch. Inténtalo y verás el cambio 😉.\n","permalink":"https://flavioquispe.com/es/posts/spanish/ser-mas-atrevido-venciendo-el-flinch/","summary":"Esa sensación que seguro la has sentido varias veces antes de hacer algo que te genera temor\u0026hellip; puedes acostumbrar a tu cerebro a enfrentarla, y también vencerla.","title":"Cómo ser más mandado: Venciendo el Flinch"},{"content":"Si estás leyendo esto es porque seguramente, en algún momento de tu vida, te diste cuenta que tenías muchas cosas por hacer y no sabías por cuál empezar. Eso te generaba estrés, confusión, ansiedad y quizá un dolor de cabeza terrible por tratar de organizar estos pendientes que debías cumplir sí o sí para poder lograr tus metas y objetivos.\nVerás, nuestro cerebro es bueno ejecutando tareas, pero no lo es recordándolas. Entonces, ¿qué podrías hacer la próxima vez que te enfrentes a esta situación? Bueno, hay varias técnicas y de la que escribiré ahora es GTD o Get Things Done.\nNuestro cerebro es bueno para ejecutar tareas, pero no lo es para recordarlas.\nGTD - Get Things Done Get Things Done es un método creado por David Allen para poder gestionar de una manera más eficiente y eficaz todas nuestras actividades diarias. Básicamente, debes desprenderte de todas las cosas que tienes en tu cabeza y “bajarlas a tierra”, es decir, apuntarlas en algún lado para posteriormente ejecutarlas dependiendo de ciertos criterios.\nEscribe en un solo lugar todos tus pendientes Debes despejar tu mente de todas esas cosas que andan rondando y flotando por ahí. Prepárate una bebida (a mi me encante el café) y tómate toda una mañana del domingo apuntando en un cuaderno, app de notas, email o documento Word, todas esas cosas que sabes que tienes que hacer en algún momento, ya sea ese mismo día o el próximo mes. Esto lo llamaremos “tu repositorio de pendientes”.\nEjecuta las tareas Trata de seguir estas reglas básicas:\nSolo una tarea por vez. Una vez que la tomes, enfócate en ella. No regreses esta tarea a tu repositorio de pendientes. Y luego sigue el flujo:\n¿La tarea es realizable? Si la respuesta es NO, entonces archívala (y escribe el porqué). Si es que SÍ es realizable pero ahora mismo no puedes tomarla por algún bloqueante o falta revisarla, entonces escribe estos detalles para leerlos después. ¿Es una tarea que solo puedo hacer yo? Si la respuesta es NO, entonces delégala a alguien. Fin. ¿Este pendiente requiere que la realices en una fecha específica o incluso realizarla puede tomar un tiempo específico? Si la respuesta es SÍ, entonces agrégala a tu calendario. Sino, prosigue con la pregunta 4. ¿La tarea elegida se puede realizar rápido (menos de 5 o 3 minutos)? SÍ, entonces hazla. Si la respuesta es NO, entonces posponla. Organización de tu repositorio de pendientes Tareas bloqueadas: aquí colocas las tareas que no puedes realizar y que están en espera a que algo las desbloquee. Este “algo” puede ser un evento externo o alguien. Trata de escribir detalles que puedan ayudarte a recordar porqué está bloqueada y qué cosas podrías hacer para desbloquearla, por ejemplo: “Llamar a X el próximo viernes para que me de la información que necesito para esta tarea Y”. Deseos: son las tareas, ideas, pendientes que quieres hacer pero por algún motivo no puedes hacerlas ahora. Ya sea porque estás trabajando en algo sumamente importante, no tienes los recursos o contactos necesarios, no te es prioritario o simplemente no te aporta valor por el momento. Proyectos: cuando un pendiente resulta ser bastante grande, puedes clasificarlo como un proyecto, dentro del cual tendrás más sub-pendientes a los que le puedes hacer seguimiento para ver cuánto haz avanzado. Un proyecto puede ser incluso “Remodelar mi cuarto” y por dentro los sub-pendientes serían: idear el diseño de mi nuevo cuarto, investigar qué tipo de pintura escoger, comprar la pintura, buscar proveedor de repisas, pintar cuarto, buscar y comprar nueva cama. To-Do’s | “Por hacer” necesarios: aquí simplemente colocas las tareas o pendientes puntuales que vas a realizar (ya sea hoy, esta semana, o en general). Te sirve como un mapa general de las acciones que debes ejecutar para llegar a completar tareas concretas o avanzar en un proyecto. Para toda esta clasificación y agendado de tareas, te puedes ayudar de diversas herramientas tanto virtuales como físicas. Por ejemplo, tienes Apple Notes, Google Keep, aplicaciones de Calendario, aplicaciones de recordatorios como Apple Remindes, Microsoft To Do, To-Doist, Trello, Google Drive, Bloc de Notas, un cuaderno que uses como Bullet Journal o hasta Excel.\nRevisar Date el tiempo de revisar todos los días las tareas que vas avanzando y las que te quedan pendiente. Al final o inicio de la semana, puedes darte otro tiempo para ver un progreso. Esto no debería tomar más de 20 o 30 minutos. No sirve apuntar los pendientes si te vas a olvidar de revisarlos. Forma de esto un hábito.\nHacer Implementar GTD en tu vida diaria no significa que todo el tiempo planificando u organizando las cosas que tienes que hacer. El 80% lo debes dedicar a hacer y el 20% a organizar y revisar (¿Recuerdas la Ley de Pareto?).\nConclusiones No tomes el uso de Get Things Done como un dogma, es decir, no es estrictamente necesario cumplirlo en un 100% porque todos tenemos casuísticas diferentes, sin embargo, sirve como una buena base de la que concluímos que debemos “bajar a tierra” todas las ideas que andan flotando en nuestra cabeza para no aturdirnos.\nEn mi caso, yo le hago una ligera variación al uso de esta metodología para que se acomode a mi vida diaria y las aplicaciones que más uso para organizarme. Tú puedes hacer lo mismo.\nPrueba, prueba y prueba. Inicia bajando todo lo que quieres hacer a un papel (o a un documento virtual) y ve qué cosas puedes ir avanzando y cuales no. ¡Cuando menos te des cuenta, verás que has ido progresando!\nMás adelante escribiré sobre cómo implemento GTD y las aplicaciones que utilizo para que no se me pase ninguna de las cosas que quiero hacer 😄\nY a ti, ¿crees que te ayudaría esta técnica? ¿piensas que le puede servir a alguien que conoces? ¡Comparte este artículo para que así puedas ayudar a alguien!\n","permalink":"https://flavioquispe.com/es/posts/spanish/gtd-y-organizar-tareas-pendientes/","summary":"Aprende a utilizar el método Get Things Done para organizar diferente tus tareas del día a día.","title":"GTD y cómo organizar mejor tus pendientes"}]